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martes, 19 de agosto de 2014

Destellos del pasado...


La mente se aferra al pasado, a lo que sucedió, lo que vivimos y fue bueno, lo que tuvimos que afrontar y no fue tan bueno. Salta, como una rana de piedra en piedra sin quedarse mucho tiempo en una de ellas. No es mi caso, mi mente salta poco, pasado y futuro son lo que son, simples fantasías; pero hay fantasías que merece la pena traer a nuestro presente. 

El otro día recibí un correo de mi buen Hermano de las arenas Boabdil El Chico, juntos atravesamos el desierto, juntos avanzamos hasta que las alucinaciones nos acompañaron en aquellas noche de terrible luna.

Recuerdo esa noche, en la que nuestras conversaciones eran con nosotros mismos; de madrugada hablabas solo y, al poco, me di cuenta de que yo también lo hacía. Llegamos a la meta aquel día y eso fue bueno, eso nos unió para siempre. 

Me has regalado esta foto y me ha hecho bien, es el primer recuerdo agradable que tengo del desierto desde que llegué de Marruecos, la primera instantánea que logro ver y se lo debo a esta gran foto y, sobre todo, a ti por recordarme que no todo fue un horror, por nuestra conversación del otro día en la que, una vez más, me di cuenta de quien eres.

Un abrazo Hermano Boabdil

sábado, 9 de agosto de 2014

BLUES PARA RICARDO...UN BUEN HERMANO


Me has ayudado mucho en estos años; tu fuerza interior y de voluntad, energía, bondad y rectitud en los momentos duros y difíciles que la vida te ha puesto por delante, me han ayudado a ser mejor persona; he sido un testigo asombrado de tu peregrinar por estos años. 

Dicen que has muerto, pero no es verdad, sólo has dejado este cuerpo cansado en el que estabas instalado. Libre ya de él, eres lo que siempre fuiste, lo que siempre hemos sido...

Pero te echo de menos Hermano, miro tu foto, miro en mi interior y recuerdo momentos, instantes en los que me enseñaste tu forma y de afrontar la vida y la muerte. Me quedo con tu amor por la vida, por la pasión que le dedicabas, la aceptación que nunca fue resignación; tu forma de hacer de la necesidad virtud, de aprovechar lo que la vida te daba e, incluso, lo que te quitaba.

Hermano estoy triste, cuando alguien querido marcha, nos queda un enorme vacío, aunque sepa que me esperas vestido con tu camiseta de la Breña, esa que amas, esa que ya no será nunca igual sin tu presencia física; pero la vida es cambio, que es lo único estable, así que amaré esa Breña nueva, más si cabe, esa que alberga tu espíritu indomable.

Quiero recordar el momento, que para mí fué nuestra despedida, hace unos días; unidos de la mano estuvimos en silencio un gran rato mirándonos a los ojos, no había nada que decir, en ese momento no me di cuenta, pero ahora sí...silencio y paz, ésa en la que ahora habitas esperando sin tiempo.

Intentaré, humildemente, HONRAR TU MEMORIA Y TODO AQUELLO QUE ME ENSEÑASTE PEQUEÑO HERMANO.

HASTA DENTRO DE UN INSTANTE HERMANO PEQUEÑO...ESPERA UN RATO A QUE SEA UNO CONTIGO Y EMPÚJAME COMO SIEMPRE LOS HAS HECHO CUANDO ME VEAS FLAQUEAR...